Who's Hot?
Llegó la hora de retomar este proyecto de manera más seria y constante. No se sorprendan de ver algunos cambios o depuraciones.
Mientras tanto les recomiendo el blog de mi exquisito amigo César.
Fragmentos de mi vida robados por Noah
The Squid And The Whale
Esto es la locura. Sabiendo que debo cerrar los paréntesis abiertos de Sigur Ros e Imogen Heap, sabiendo que debo atenerme a cierto orden, aún así me atrevo a escribir un nuevo texto sobre una película que me dejó abrumado por horas este fin de semana: The SQUID and the WHALE.
Mientras formateaba los discos duros de las computadoras en casa, no habiendo recibido la llamada de Caracol Itinerante para dedicarnos a trabajar intensivamente en su proyecto y sin haber descansado durante la semana lo suficiente como para declarar que estas fueron unas vacaciones revitalizadoras, opté por ir a mi tienda favorita a comprar películas. Una de esas sabias adquisiciones fue esta diminuta y cuadrada historia de una familia que vive la tragedia arquetípica de los intelectuales de la clase media en Nueva York. Y aunque está perfectamente ambientada en un Estados Unidos actual, del que no nos permite ver mucho el director -Noah Baumbach - para no distraernos, provocó un gran eco hacia mi vida en la Cd. de México. Me explico.
Soy hijo único y quizás la relación de los hermanos no la viví de la manera en que se expone esta trama psicológica, que catalogaría en un claro patrón del estilo de Wes Anderson, un género del que desconozco el nombre o su debida etiqueta. Lo que sí viví claramente, siendo un infante malagradecido y sobremimado, fue esa extraña relación de los padres excesivamente inteligentes, sexualizados en cada poro, charla y acción, así como su manera de decidir que ya no podían vivir juntos. Fue así como empezó mi aventura hacia la indagación de dos universos paralelos, que jugaban a mantenerse unidos, conectados, por la presencia de un hijo mutuo - mi existencia era una justificación para provocar los celos del otro, la reafirmación al ego de cada uno, la confirmación de la bondad y amistad que se tenían y que ha permanecido hasta el día de hoy entre mis padres -. Recorrí el planteamiento de la masculinidad a través de ese planeta extraño, de cero gravedad, que es mi padre y al mismo tiempo logré coquetear con la postura femenina en su creciente liberación y persecución hacia la independencia, al sobrevolar por el planeta de múltiples anillos y nebulosas brillantes, sobrecargadas de energía, que es mi madre.
Mi vida estuvo saturada de gente inteligente que circulaba por los escenarios que yo debía frecuentar obligatoriamente un cierto y cronometrado tiempo: la casa de mi madre, enfrente del parque México, en la colonia Condesa, y el departamento de mi padre, en la Colonia del Valle. No recuerdo que haya existido un trato sobre qué días debía estar con uno y qué días con el otro, lo que estaba claro era que debía compartir mi tiempo con el de ellos de una forma equitativa. Así que en casa de mi madre conocí a muchos artistas -pintores, escritores, escultores, grabadores y actores- y en casa de mi padre a muchos pensadores del ala dura de la realidad -filósofos de la UNAM, economistas del IPN, diplomáticos, políticos, deportistas destacados-. No pude haber estado a cargo de mejores guías. Algo que los ha caracterizado siempre es la tranquilidad para hablar sobre cualquier tema, aunque este sea difícil o terrible para ellos. Nunca se gritaron, siempre conciliaron y procuraron hablar siempre conmigo de manera honesta y frontal, sin rodeos, sin mentiras.
Así son las cosas en THE SQUID AND THE WHALE y no puedo dejar de sentir que el buen Noah se robó fragmentos de mi infancia, de mi paso por DF, pero no cabe más que agradecerle el ayudarme a recordar esa bella etapa que me marcó para siempre. En Noah Baumbach encontré un hermano. +
Repentina Interdepartamental UIA
Repentina Interdepartamental.
En Febrero realizamos en el Departamento de Arquitectura y Diseño, de la Universidad Iberoamericana Laguna, la ya tradicional repentina que provoca no solo la sana convivencia entre los alumnos de Arquitectura, Diseño Industrial y Diseño Gráfico, sino una gran competencia entre los equipos que participan. Cabe señalar que esta edición ha sido la más concurrida debido a que logramos conjuntar a más del 95 por ciento del alumnado. Los resultados obtenidos fueron extraordinarios, así como el proceso de los dos días en los que todas las instalaciones de la institución fueron abarrotadas por el ímpetu de los estudiantes, quienes se esmeraron en proponer soluciones viables con un alto grado de innovación.
A continuación la convocatoria a la repentina interdepartamental.
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Optamos por hacer la presentación de la convocatoria en pdf con un diseño llamativo, conservando un abanico de colores simples y de alto contraste -como lo serían el blanco sobre naranja, el negro sobre blanco o el naranja sobre blanco-, procurando respetar siempre la pareja tonal. Por primera vez abandonamos los formatos usuales, como lo serían POWER POINT o FLASH, y nos atrevimos a pensar de manera distinta, agujerar la caja blanca y arrojarle unas cuantas pinceladas de osadía. ¡Enhorabuena por nosotros!
Colectivo Diseño
INTRO
En abril se celebró la IV Semana Universitaria de la Universidad Iberoamericana Laguna, motivo con el cual la Licenciatura en Diseño Industrial conglomeró un grupo importante y talentoso de diseñadores industriales, ingenieros y arquitectos para impartir, a una generación de jóvenes estudiantes que se caracterizan por ser excesivamente inquietos y responsables con sus circunstancias, una serie de talleres y conferencias -de las cuales aparecen algunas fotos de momentos trascendentes en este blog-.
Durante esa semana la amistad y el compromiso por el diseño nos obligó a gestar los inicios de lo que ahora es un colectivo que va tomando forma y seriedad, así como un espacio importante en nuestra agenda diaria.
En nuestro intento por definir nuestra visión del diseño y coincidir en puntos que nos permitan redactar un manifiesto, para después poner en marcha un proceso y modelo de diseño que concluya en un objeto necesario y trascendente, nos dimos a la tarea de reflexionar algunos aspectos de la práctica del diseño en México. A continuación presento las observaciones que expuse en la segunda sesión del colectivo, llevada a cabo el 14 de Junio del presente año.
TRES OBSERVACIONES SOBRE LA PERTINENCIA / UNO
TRES OBSERVACIONES SOBRE LA PERTINENCIA
DE UN COLECTIVO DE DISEÑO EN MÉXICO
por Andrés Jáquez
UNO/uno
La práctica del diseño siempre va de la mano de los procesos de producción de una zona; en nuestro país aún no tenemos claro cuál es nuestro sistema productivo ideal –aparte de la extracción indiscriminada del petróleo-, y eso determina por completo el modelo de aproximación a la realidad que ha de utilizar un diseñador. Dicho sistema productivo ideal debe responder a una conformación social y económica poseedora de una visión a largo plazo, esto quiere decir que el diseño va acompañado de políticas gubernamentales y empresariales. Los últimos años nos han dejado claro que hay dos tipos de diseño: el de alto impacto, aquel ligado estrechamente a círculos de investigación especializada y que cuenta con el apoyo y facilidades del sector gubernamental y privado, un diseño de gran vinculación y en el que las líneas de mando son tan diversas como el equipo de asesores; y el de bajo impacto, aquel que se realiza desde una trinchera localizada y que se vale de pequeños recursos económicos y laborales, su vinculación es mínima y necesita ganar concursos o construir un gran portafolio de proyectos. Por lo menos así se visualiza el universo del diseño desde un punto de vista mayormente significativo y científico. ICSID (Internacional Council of Societies of Industrial Design) e IDSA (Industrial Design Societies of America) coinciden en la idea, de acuerdo a sus estudios y estadísticas, de que un centro de diseño multidisciplinario y con un profundo dominio en los sistemas productivos es capaz de generar saltos más grandes en el campo de la innovación que aquel centro de diseño que conglomera disciplinas alineadas en un mismo campo del conocimiento. Esta idea por sí sola ya nos deja mal parados a los diseñadores mexicanos si nuestra formación no estuvo complementada por un diseño concurrente o por proyectos reales en los que tuvieran participación e ingerencia distintas disciplinas y puntos de vista.
Hablar de diseño mexicano implica, más que una estructura o sistema de producción común, la identificación simbólica (significativa) de un espacio territorial (algo relativamente imposible debido a la obvia división en tres de nuestro país: el norte, el centro y el sur; cada uno con situaciones económicas, sociales y políticas distintas, y cada uno con un sistema de enseñanza y práctica del diseño no colegiado ni homologado, mucho menos pensar que el énfasis del proceso de diseño sea igual en todas las zonas) y cultural (desde Samuel Ramos hasta Octavio Paz nos ha quedado claro que el mexicano es un individuo multicultural, marcado por la conquista y sin un carácter o personalidad predominante que lo unifique espacio-temporalmente; los estudios sobre las mentalidades de las culturas hablan de un claro avance en la ciencia y en la cultura –por lo tanto en el nivel de vida- cuando las clases sociales se identifican o preocupan entre sí, casos ejemplares son: Finlandia, Suecia y Alemania. México presenta un escenario opuesto al de esos países avanzados).

