Lo mío no es la tolerancia.
Mientras decido cuál será el nuevo diseño de Semateka y reestructuro algunos de mis tiempos para escribir, dibujar, diseñar, pensar!!!!...me limitaré a hacer algo muy digno: publicar las ideas geniales de mis amigos (cosa que ya he venido haciendo...por si alguien lo ha notado). Oh...y terminar el proyecto de ¿Quién engañó a Marla? antes de que Ricardo Nava me anote en su lista negra. Se aproximan tres fines de semana cargados de suprainteligencia y largas, muy largas, sobremesas: cortesía de mi amigo, maestro, y ultradeconstructivista Ricardo.
Lo mejor, después de tweetdeck, que me ha llegado en cuanto a aplicaciones de la web es blip.fm. Estoy totalmente enganchado y creo que pronto necesitaré rehabilitación. Esta nueva adicción se la debo a sangelle -no solo es twittera, blipera y bloggera sino que tiene un programa de radio estupendo sobre música indie...wow-.
Y mientras blipeo...existo. En la semana Marisol (me hinco y hago reverencia) me mandó un correo con el título de ¿Y qué tal un banana split? con el siguiente video adjunto (no pude evitar compartirlo porque representa mi postura sobre la enloquecida humanidad de la que soy miembro activo):
We all are monkeys
Una vez más agradezco a la gente que me rodea que me saturen con su cariño, buenas ideas y, principalmente, pláticas inteligentes.
Banana Split
superultraenchufado
Probablemente estos beats machacados una y otra vez -con intenciones de originalidad- son el antecedente más claro de nuestra época primitiva -allá cuando los mamuts nos perseguían y no existían iPods ni Blackberrys-.
Reconozco el mérito de una generación que necesita sacudirse del cuerpo la ingenuidad y el derrumbe conceptual del modernismo. Vaya...hasta les perdono la mirada vacía y la incertidumbre de su ¿futuro? Y solamente poniéndome en un estado de ánimo palomero -ese que hace que uno pueda ver una peli simplona y reír sin pensársela demasiado...(gulp)- podría encontrar algún valor estético en estas propuestas. Sin embargo (tres puntos suspensivos) confieso que todas me entretienen y logran sacar una sonrisa satírica mientras mi cabeza se mueve al ritmo que marca el gurú superultraenchufado con su Korg Kaossilator y su minidios Belkin...
Para rematar es viernes...
Los últimos videos no solo retoman la teoría de la líbido ochentera -cuando el gym desplazó a la discoteca como fuente de seducción- sino que la exaltan.
Hoy se me antoja la idea de que el siglo XXI -con tanta onda retro circulando por doquier- llegará realmente como por el año 2550. Bienvenido sea entonces el retroceso como tendencia planetaria.
La orquesta de gadgets (vía Pixel y Dixel)
Roger Sanchez - Another Chance - Original Mix
Dirty Vegas - Days Go By
Eric Prydz - Call On Me (Uncut Version)
Eric Prydz - Call On Me (Live)
Fuimos dioses
En alguna época, no muy distante, fuimos dioses. Hechos a imagen y semejanza de Dave Gahan recorrimos oídos enteros y transmitimos el mensaje divino. Entre el destino y la saga bailamos, sudamos y vencimos. Fuimos dioses, ahora mortales.
Nouvelle Vague Mexicain

Alguna vez afirmé en un artículo que solamente el cine francés ha logrado sobrevivir como un proyecto original y sin pretensiones. Hace unos meses tuve la oportunidad de ver Dans Paris y pude reafirmar mi postura.
A short academic presentation about the French New Wave cinema(Nouvelle Vague).
As hard as you can...
Hit me.
Hit me again!
JACK
(looks at watch)Freeze picture.
God, it's late. I should find a
hotel...
TYLER
A hotel?
JACK
Yeah.
TYLER
So, you called me up, because you
just wanted to have a drink before
you... go find a hotel?
JACK
I don't follow...
TYLER
We're on our third pitcher of beer.
Just ask me.
JACK
Huh?
TYLER
You called me so you could have a
place to stay.
JACK
No, I...
TYLER
Why don't you cut the shit and ask if
you can stay at my place?
JACK
Would that be a problem?
TYLER
Is it a problem for you to ask?
JACK
Can I stay at your place?
TYLER
Yes, you can.
JACK
Thank you.
TYLER
You're welcome. But, I want you to
do me one favor.
JACK
What's that?
TYLER
I want you to hit me as hard as you
can.
JACK
What?
TYLER
I want you to hit me as hard as you
can.
Yo le temo...
¿Quién engañó a Marla Singer? Segunda parte.
well, it works both ways.
- Fight Club (libro), Chuck Palahniuh, capítulo 26.

En mi clase de Análisis de las Fuentes I, parte de mi estudio en la maestría en Historia de la Sociedad Contemporánea, en la Universidad Iberoamericana Torreón, abordamos la hermenéutica - con especial énfasis en Hans-Georg Gadamer -, la teoría de la recepción estética que concibió Hans Robert Jauss, la metahistoria de Hayden White y la deconstrucción sugerida por Jacques Derridá para descubrir el destino de un texto.
En cada sesión fuimos descubriendo, mis compañeros y yo, que la historia siempre es literatura, que la historia construye tramas literarias, que la argumentación científica, de cualquier tipo, está plagada de metáforas y que el imaginario colectivo ha sido capaz de inventarse una línea temporal que entrelaza lo sucedido en la humanidad para explicarse, justificarse, una existencia de sentido, de significación. A manera personal pude ir afinando conceptos que ya he venido usando en mi curso de semiótica para el diseño. Conceptos tales como la idea del ser humano visto como un ser histórico. A mis alumnos siempre les inculco la idea de que el diseño, la designación de la realidad, es mera narración, les transmito la concepción de un ser que ante todo cuenta historias y me permito construir una serie de reglas y juegos para dilucidar y exponer la estructura de una comunidad, el mecanismo interno que hace funcionar todo en un tic-tac de relaciones simbólicas, marcando y midiendo los brincos y movimientos que ejecutan los signficados que hemos otorgado a los objetos.
En las cuatro corrientes de pensamiento, antes mencionadas, localizamos un tema común, que los vincula y entrelaza: la historia observada como literatura, como narración de acontecimientos y hechos significativos. Una primera impresión nos haría pensar que no solo son semejantes sino que entre ellas mismas se conducen unas a otras, quizás hasta se podría pensar que son pasos obligados en un gran método para hacer historia, historizar. Habrá quien lo vea así y todo indica que, si todo es una interpretación literaria, es posible hacer mezclas y combinaciones para observar como niños juguetones lo que pueda ocurrir. Sin embargo se debe señalar que sí existen diferencias, que la ingeniería con la que han sido pensadas y construidas solamente es común de manera externa. Al interior de cada corriente hay cosas particulares, específicas, ideas y vida independientes, que se cultivan y germinan en un ambiente contenido, vigilado y resguardado. Ahí donde la hermenéutica propone la fusión de horizontes la deconstrucción la imposibilita, la impide, la evita. Ahí donde la recepción es posible por algún lector y que el autor sea un ente reconocible, es ahí mismo donde la metahistoria expone la ideología de ambas partes (emisor y receptor) para desenmascarar las dobles intenciones. Cuando la deconstrucción habita la incertidumbre, la alimenta, no hay otra corriente que pueda respirar enmedio de ella.
Si nuestra única posibilidad es reducir los equívocos de los constructos comunicativos, si nuestra única garantía es que siempre seremos captados de manera polisémica, de manera distinta dependiendo del lugar y del tiempo en el que seremos recibidos, leídos, entonces nos queda una libertad un tanto extraña, una libertad de posturas y discursos que nos permite producir mensajes superpuestos, hipertextos, y jugar al loco, al ciego, al sordo sin ningún remordimiento. Es entonces que los miedos habitables se esfuman, es entonces cuando podemos ser lo que siempre hemos sido: intención. La mira telescópica, asesina, de la deconstrucción apunta y atina en ese blanco móvil y escapista. Es por eso mismo que la deconstrucción me viene bien cuando quiero serle infiel a Chuck Palahniuk y enjaular lo no-dicho, lo que se quedó entre líneas. La deconstrucción me sirve para dialogar con Tyler y Jack cuando son una sola entidad, para preguntarles cuál es su miedo más grande, para descubrir que Marla Singer es el principio-y-fin de su existencia, para detener al narrador omnisciente, saturado de ideas e información -esquizofrénico-, y dejarlo en silencio, asumiendo su derrota, su verdad, su intención.
Jacques Derridá no ensambló su teoría deconstructiva como si de una receta de cocina se tratara, precisamente porque su objetivo es eliminar tales ataduras y golpear los cimientos de toda obra intelectual, sacudirla y del polvo, de los restos, oler la fragancia escondida, la base olfativa, en todo discurso, en toda mentira, en cualquier signo. La deconstrucción no busca culpables, no desea castigar y tampoco incita a la destrucción. Se deconstruye lo que se ama, diría Derridá, para convencerse en la causa, asumirse en la herencia, hundirse en la historia. Deconstruir lo que se ama es un acto suicida, un acto de amor verdadero, un gesto romántico y puramente idealista. Deconstruir es psicoanálisis, diría Zizek, deconstruir es arrojarse al vacío, diría Tyler Durden, deconstruir es anudarse la camisa de fuerza, diría Eliseo Alberto, deconstruir es no hablar de uno mismo, diría Thom Yorke, deconstruir es detenerse, diría Allen Ginsberg.
Deconstruir es desmontar, contar las partes, hacer un inventario, localizar las piezas faltantes e ingeniárselas para construir algo nuevo. Y si bien no hay un método deconstructivo, o un manual, en nuestra clase logramos - logró nuestro profesor a marchas forzadas - enlistar y enumerar los nudos necesarios, las conexiones pertinentes, los puntos de fuga elementales para realizar un ejercicio deconstructivo, para hacer trazos en lienzos de interpretación. Estos pasos posibles para una deconstrucción son:1. Amor.
2. Asumir la herencia.
3. Responsabilidad.
4. Captar el momento dogmático.
En la tercera parte de este análisis sobre FIGHT CLUB explicaré cómo operan los cuatro apartados al aplicarlo a mis dos fuentes, libro y película, a partir de una secuencia omitida -en el filme- y que rebela la intención original del autor, que expone la fisura del gran edificio masculino, homoerótico, del texto.
Jacques Derrida On The Problematics Of Deconstruction.
Y en el origen habrá palabras
Lo único que tenemos - aunque no soportemos la idea y nos pongamos un poco necios intentando demostrar que hay más cosas, otras cosas (otras palabras) - es la escritura. Solamente tenemos, solamente somos, signos que se inscriben, se imprimen, en algo y que se leen de alguna u otra forma. La palabra escrita, nada más. No tenemos ni siquiera la voz, ni siquiera el alma, el espíritu, el fantasma. No hay Dios, no hay dioses, no hay pasado, no hay presente, no hay futuro...solo hay signos que nos dicen algo sobre todo eso...
Atrás, en bambalinas, del fondo que sirve de escenario en la gran representación teatral humana solo hay escritura.
Y la escritura sobrevive, se mantiene poderosa, gracias a la tipografía. Helvética, el documental, nos ha venido a recordar a los desmemoriados, a los ingratos, a los infieles, a los que creíamos que había otra cosa que no fuera solamente textos escritos que nos dicen cosas sobre nosotros, el papel protagónico que juega la tipografía en esta gran obra de teatro sobre la significación, los códigos y los supuestos mensajes, que vivimos diariamente.
La tipografía es parte de nosotros, una extensión de cada pensamiento y acción que iniciamos...y acabamos siempre en ella. Un nuevo movimiento se ha introducido en los videodiarios, una manifestación de diseñadores que utilizan a la tipografía como centro de expresión y expansión del binarismo significante/significado. La tipografía en movimiento viene a redimir a los signos como objetos estéticos, como fundamento, como origen. Somos eso: signos que se escriben y se leen. Balbuceamos antes de saber escribir y leer. Cuando escribimos y leemos somos capaces de elevarnos en la escala evolutiva, en el reino animal...somos dioses.
La única falla que puedo encontrar, hasta ahora, en esta nueva tipografía en movimiento es la necesidad de tener como referente escenas cinematográficas que se consideran clásicos, el refuerzo auditivo, ya sea por medio de la música o sonidos incidentales, para hacerlo atractivo, coherente, para engancharse. Considero que podremos medir el verdadero valor y peso de las familias tipográficas cuando las sentencias, las frases, los sentidos y las palabras sean pensadas solo para eso...para crear un texto en movimiento sin apoyos artificiales. Hasta entonces, hasta que podamos validar el efecto de esta tendencia locutiva y gráfica, observaremos la mezcla perfecta de audio y texto, de coreografía y justificación del espacio-tiempo, contenidos en un video (hay que tomar en cuenta que el formato puede ser tema de polémica y conducir a la decadencia de la propuesta, principalmente visual, por consideraciones de montaje y edición -elementos que pueden colapsar el sentido original de un texto, si es que hay tal originalidad-).
Aplastémonos los unos a los otros.
Is really everything in its right place?
Mi última entrada en Semateka fue el 27 de Octubre, y desde esa fecha varios acontecimientos han cambiado, supuestamente, el rumbo de las cosas –por lo menos mi rumbo y mis cosas-.
Para empezar el cuatro de noviembre Obama fue elegido democráticamente, por una aplastante mayoría electoral, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. El discurso del presidente electo (que considero es el mejor que haya visto y escuchado, por parte de un político, en lo que llevo de vida) fue un hecho simbólico cargado de historia, retórica y memoria, en el que la esperanza no se depositó en el futuro sino en la sanación del pasado. Pero ese mismo día un evento en mi país hizo que las miradas televisivas, los discursos, prejuicios y preferencias nos dividieran una vez más. Y no puedo evitar decirlo: la división ideológica demostró, otra vez, que el mexicano es nacionalista en la tragedia, que el mexicano vive en la identidad dolorosa que lo une y magnifica. El mexicano promedio dedicó la mayor parte de su noche a vigilar cada mínimo detalle del accidente, o atentado, que sufrió nuestro ex Secretario de Gobernación. La minoría nos dedicamos a comer palomitas y sentarnos en un sillón cómodo para escuchar, en inglés sin traducción, el discurso de Obama –que ya intuíamos sería perfecto, conmovedor y digno del momento que representaba-. Al día siguiente en el trabajo solo pude encontrar tres personas que vieron y escucharon con detenimiento y análisis el discurso del presidente electo, todos los demás solo hablaban de grandes e ilusiorias teorías de conspiración en México, manifestadas, según ellos, en el caso Mouriño. Pero los que sí nos dimos el lujo de alimentar el intelecto, y dejar de lado el morbo y el amarillismo, no solo pudimos escuchar a un gran orador sino que observamos la representación más puramente teatral, en su sentido más griego, del pueblo que corea y se funde con el discurso del líder, del sabio, del guía…del profeta. Yes, we can. Yes, we can. Yes, we can.
Pero la vida sigue su curso y el 7 de Noviembre los videojugadores del mundo entero sentimos la emoción de tener en nuestras manos la segunda entrega de Gears Of War. A veces creo que las personas que juegan videojuegos son las únicas realmente sanas que puedo encontrar en mi realidad simbólica. Cuando alguien me pregunta por qué digo tales cosas lo único que se me viene a la mente es que esa persona es muy ingenua. Aún así termino explicando, no porque sea una persona muy correcta y que observa las buenas costumbres en cualquier situación sino porque no puedo evitar la actitud arrogante de intentar educar a quien se me pone enfrente, que el videojugador es un ser que ha declarado abiertamente su necesidad de experimentar historias, de reinventarse y ungirse héroe, fanático, guerrero, ídolo. El videojugador, el hardcore gamer propiamente dicho, no perdona la superficialidad con la que viven sus coetáneos y busca en cada nuevo videojuego una historia que lo religue con su más grande fantasía: vivir otra vida. Y en el caso específico de GOW 2 la promesa se ha hecho realidad. Cliffy B., el creador y diseñador de este gran mito que rescata la masculinidad y la búsqueda de sentido en la vida, a través de la mirada de Marcus Fénix y el escuadrón Delta, ha logrado construir una metáfora que le permita hacer catarsis sobre sus propios sufrimientos y goces. (Para entender más sobre esto es altamente recomendable leer este maravilloso artículo que dibuja, en grandes y bellas pinceladas, la vida de Cliffy B.) Yo no fui capaz de soltar el control de mi 360 hasta que conociera el desenlace de esta segunda parte y, puedo decir con cierto grado de objetividad, que ésta es una gran historia épica, donde la experiencia es cinematográfica y la cantidad de metáforas y metalenguajes superan el primer plano de interpretación con creces -un primer nivel de aproximación que ha sido criticado por muchos debido al alto nivel de gore que puede uno vivir al sumergirse en este universo de Locust y COGs (Coalition of Ordered Governments)-. Y ya ha sido tanta la influencia que puedo oler en el ambiente de los videojugadores que hemos llegado a, lo que algunos considerarían un exceso, medir la realidad en función de Gears of War en su versión Horde, [en la que el videojugador comparte su experiencia y cooperatividad con otros cuatro compañeros para resistir 50 - así es: 50, cincuenta, fifty - imposibles oleadas de enemigos en un mapa pequeño que se ve engarzado por esperanzas, amistad, protección y masacre territorial...todo en función de una violencia justificada por un lazo invisible, pero presente en ese maravilloso espectáculo sangriento: la confianza en el otro, la confianza y creencia incondicional de que los demás te cuidan como tú cuidas de ellos. Belleza pura, belleza virtual, litros de sangre derramada para sostener la hermandad, como COGs, como Gears. Todos somos Fénix.] es decir: cuando nos quedamos suspendidos, atrapados, en un grupo de amigos, como equipo, en medio de un espacio público debatiendo sobre las implicaciones sociológicas y psicológicas de casi cualquier cosa que se nos ocurre, en el fondo no dejamos de pensar, o imaginar..¿acaso estamos locos?, que en cualquier momento aparecerá la siguiente oleada de Locust - metáfora de los que hacen preguntas ingenuas, de zombies que se mantienen vivos en términos de seducción e insistencia, de personas que hacen cosas que no quieren hacer, de personas que creen que creen, de gente que se aburre, de seres humanos que son los productos que usan y desechan, de gente celular, de gente analfabeta, de gente que no juega videojuegos, de gente que huye de la muerte - y estamos desprotegidos, en medio de todo, en el centro de la nada. Así son las cosas y la manera de pensar en estas guerras pendulares.
Prosigo. Hace unos días la mejor banda musical del siglo XX confirmó las fechas de los conciertos en México y la próxima venta de boletos. Hablo de Radiohead. Y todo va bien, al parecer. Hace varias semanas, cuando supe de la posibilidad de dichos conciertos genuinamente me emocioné...pero después me embargó una tristeza o desazón indescriptible. Durante semanas no toqué este tema con nadie y siendo honesto no encontraba la razón certera para esta actitud. Hasta que leí el blog de NOB. Y no puedo sino coincidir con el sabio escritor que mantiene vivas las palabras electrónicas de ese blog que frecuento con la intención de divertirme y escuchar mi eco. Así es: el concierto de Sigur Ros en México me quitó algo que yo creía que era solo mío....y de alguna gente muy cercana....y se convirtió en un fenómeno masivo...en algo kitsch...superficial. Y temo que sucederá lo mismo con Radiohead...si yo tuviera que creer en un Dios jamás lo compartiría, eso lo tengo claro. Pero también tengo muy claro que no podré evitar asistir al concierto que quizás llevo esperando toda mi vida. Sin embargo yo voy, y supongo que muchos también, solo para promover la decadencia de Thom Yorke, el sufrimiento de una banda que está conciente de su deterioro...será casi como recrear la semana santa y ver a un nuevo Jesús sufrir...que predica a un pueblo que sabe muy bien que en la palabra lleva su penitencia...que cada nuevo concierto, cada canción interpratada una y otra vez solo es el principio del fin de esa persona a la que debemos devoción. Si alguien no sabe de que estoy hablando entonces debe comprarse o descargar el documental llamado MEETING PEOPLE IS EASY. Pero si aún después de ver a un Thom Yorke agotado y abrumado al final de una gira que exigió fuerzas inhumanas se insiste en la idea de disfrutar sus conciertos de una manera ingenua, entonces es obligado ver el siguiente video y escuchar al mesías divagar sobre sí mismo y exponer su paradoja:
En la línea de pensamiento de Thom Yorke puedo decir: mi libertad literaria proviene de la certeza de saber que nadie me lee. ¿O sí?
p.d.- A quien sea que lea esto pido disculpas, mi debilidad es Zizek. Gracias por la comprensión y apoyo. =)
Sema 26 + Tubo 17 + Zizek On Violence
Zizek. Cada vez que leo algo o lo escucho (no importa que sea algo ya leído o escuchado de él mismo o sí es algo totalmente nuevo) me impresiona aún más. Y esta vez me guardaré las descripciones y solo dejaré los videos para que escuchen a este gran pensador hablar sobre su nuevo libro, llamado VIOLENCE.
Slavoj Žižek - On Violence (part 1/6)
Slavoj Žižek - On Violence (part 2/6)
Slavoj Žižek - On Violence (part 3/6)
Slavoj Žižek - On Violence (part 4/6)
Slavoj Žižek - On Violence (part 5/6)
Slavoj Žižek - On Violence (part 6/6)
Sema 23 + Mea culpa + Gnarls Barkley
Somos vida, trabajo y lenguaje. No hay más. La idea no es mía, no podría serlo. Pero no existe refutación posible, ¿o la hay?. Mi crisis educativa se ve replanteada por ciertos chispazos elegantes e inteligentes de algunos, muy pocos, de los jóvenes que se cruzan por mis microuniversos. Les agradezco la esperanza, la genialidad y la risa con que me contagian. Son buenos amigos, profetas, redentores. Tampoco soy un alma tan perdida, ni tan obscura, ni tan insolente como creía hace diez, quince, años iba a ser. Tampoco soy tan viejo.
Podría escribir un libro de memorias sobre la educación. Se llamaría "Educando al vacío" o "Finito. Crónica de la biblioteca perdida". De nuevo: yo me entiendo. Esta es mi terapia. Sorry.
Pero lo bueno de la semana pasada fue la noticia de que Radiohead y Sigur Ros tocarán en Distrito Federal en el año 2009. Y en homenaje a la adicción auditiva de esta semana y a Radiohead he puesto el cover que interpreta Gnarls Barkley.
***
Todo el día estuve coqueteando con la idea de exponer a mis alumnos de semiótica al material de BODYSONG. Sin embargo concluí que es mejor PUNCH DRUNK LOVE. Las razones son diversas pero muy sencillas y obvias, aunque lo único que me queda es la idea amarga de mi resignación silenciosa a la autocensura. Por esta ocasión me evito las complicaciones y la desesperación de una audiencia temerosa (de la vida, las palabras y las ideas) y contagiada de una cómoda ignorancia. No dejarán de aprender cosas novedosas con el material simbólico de P. T. Anderson, pero sé muy bien que la experiencia no será equiparable a verse confrontados, apabullados, por la desgarradora narración de la realidad en BODYSONG. Mea culpa.
***
La vida es un cúmulo de malos entendidos. Esta sí es mía.
***
Las ideas se van acumulando para mi ensayo de maestría, y si sale algo bueno o medianamente aceptable lo pondré en Semateka.
***
Las hormigas se juntan, confluyen, se alejan y localizan más agujeros que no son suyos. Todo es una intromisión.
Gnarls Barkley - Reckoner (Live Radiohead cover)
***
Este video me parece maravilloso. Refleja una historia y narrativa visual que, si bien no es original, propone un reacomodo de muchos conceptos y prejuicios que tenemos, como humanidad, por ahí, en algún lugar, escondidos. Admiro la fidelidad racial (a nivel social y musical) de Gnarls Barkley -en otro post, no sé cuándo, explicaré esto-.
Gnarls Barkley - Going On


